Cómo se organiza
Una reforma integral no se gana en la calidad del azulejo: se gana en el orden. El oficio que entra antes de tiempo obliga a repetir el trabajo del anterior, y ahí es donde se van las semanas y el dinero.
- Visita y toma de datosVemos la vivienda, medimos y comprobamos lo que condiciona todo: bajantes, forjado, cuadro eléctrico e instalación existente.
- Propuesta y presupuesto cerradoPor escrito, partida a partida, con lo que está incluido y lo que no. Sin letra pequeña.
- CalendarioQué oficio entra cada semana y cuándo se entrega. Con las fechas en las que necesitamos tu decisión sobre materiales.
- ObraUn interlocutor, parte de avance y las decisiones que surjan resueltas contigo, no por nuestra cuenta.
- Entrega y repasoRecorrido contigo, lista de remates y cierre. Y la garantía por escrito.
Qué hace falta antes de empezar
- Licencia municipal. Te decimos qué tipo hace falta y qué documentación pide el ayuntamiento.
- Permiso de la comunidad si se tocan bajantes o zonas comunes.
- Decisiones de material con margen: los acabados buenos tienen plazo de entrega, y esperarlos es lo que más para una obra.
Por dónde se empieza
Una reforma integral no se decide por el suelo ni por el color: se decide por lo que hay detrás de las paredes y por el calendario. Todo lo demás va después.
- Visita y levantamiento. Se mira la instalación existente, la bajante, el cuadro eléctrico y por dónde puede ir cada cosa. De ahí sale lo que es viable y lo que no.
- Propuesta por escrito, partida a partida. Con el detalle de cada trabajo y una fecha de entrega. Lo que se firma es lo que se paga.
- Licencia. La obra menor se tramita en el ayuntamiento antes de empezar. Si hace falta proyecto técnico, se dice en la propuesta, no a mitad.
- Instalaciones. Fontanería y electricidad nuevas, con las pruebas hechas antes de cerrar paredes.
- Albañilería y acabados. Alicatados, solados, carpintería y pintura, en el orden que no obliga a repetir.
- Entrega y repaso. Una revisión contigo, con la lista de remates cerrada por escrito.
Lo que de verdad complica una reforma integral
Horarios de obra, uso del ascensor, protección de zonas comunes. En muchos edificios de Marbella hay normas concretas y una fianza. Se pregunta antes de empezar, no el primer día con el camión en la puerta.
No todo lo que parece tabique lo es. Antes de tirar nada se comprueba qué es estructura; si hay duda, se pide informe. Abrir un hueco donde no toca es el error más caro que existe.
Son comunitarias y condicionan dónde puede ir un baño o una cocina. Es la primera comprobación de la visita.
Una grifería o un porcelánico concreto pueden tardar semanas. Se piden al firmar, no cuando toca colocarlos. Es la causa más habitual de una obra parada con todo el mundo esperando.
Si no vives aquí todo el año
Es la situación normal en esta zona: la vivienda está vacía y el propietario fuera. La reforma se lleva igual, con una condición — un solo interlocutor y un canal, para que no haya que reconstruir la conversación cada semana.
Lo que hacemos: parte de avance por escrito con fotos en los hitos que importan (instalación abierta, antes de alicatar, entrega) y las decisiones que no pueden esperar se plantean con dos opciones y una recomendación, no con una pregunta abierta a mil kilómetros de distancia.