Qué te damos por escrito
Garantía sobre nuestro trabajo, incluida la instalación oculta, que es la que no se puede revisar a simple vista y la que más caro sale si falla.
La garantía del fabricante, con las facturas y referencias entregadas a tu nombre. Sin eso, una garantía de fabricante no vale nada.
Al terminar te entregamos el esquema de por dónde va la instalación y dónde quedan los registros y las llaves de corte. Dentro de diez años eso vale oro, y casi nadie lo entrega.
La revisión posterior
Volvemos pasados unos meses a revisar la obra. Los asentamientos, las juntas y los sellados se manifiestan con el uso y con el primer verano, no en la semana de la entrega. Si hay que ajustar algo, se ajusta.
Qué no cubre
Lo decimos por delante para que no haya malentendidos: no cubre el desgaste normal, ni los daños por mal uso, ni las averías de instalaciones antiguas que no formaban parte de la reforma. Si detectamos algo de eso durante la obra, te lo advertimos por escrito en el momento.