Qué incluye
- Demolición y retirada de escombro, con protección del resto de la vivienda.
- Instalación nueva de agua fría, caliente y desagües. Se renueva entera, no se parchea.
- Impermeabilización del plato de ducha y de los encuentros. Es lo que evita la humedad del vecino a los dos años.
- Alicatado y solado, con replanteo previo para que las piezas cuadren donde se ven.
- Montaje de sanitarios, mampara, mueble y grifería.
- Electricidad del baño: puntos de luz, espejo, tomas y ventilación.
- Remates y limpieza final.
Las decisiones que de verdad importan
No siempre se puede: depende de la bajante y de la pendiente que se pueda dar. Se comprueba en la primera visita, antes de dibujar nada. Prometerlo sin mirarlo es la causa número uno de las obras que se tuercen.
Exige rebajar el forjado o levantar el suelo del baño. Se puede casi siempre, pero hay que decidirlo al principio porque condiciona los desagües.
Las llaves de corte tienen que quedar accesibles. Un baño perfecto con la llave tapiada es un problema garantizado.
En viviendas de costa, sin extracción real el moho vuelve por muy bien que quede el alicatado.
Plazos
Un baño completo suele llevar unas tres semanas desde la demolición hasta la entrega, contando el tiempo de fraguado, que no se puede acelerar sin que se note después. La fecha concreta va por escrito en el presupuesto.
En qué orden se hace
Una reforma de baño no es una lista de tareas: es una secuencia. Cambiar el orden es lo que alarga las obras y lo que obliga a repetir trabajo hecho.
- Replanteo. Antes de romper nada se marca en la pared dónde va cada cosa: inodoro, lavabo, ducha, tomas y luces. Aquí se decide si lo que quieres es posible, no dos semanas después.
- Demolición y retirada. Con el resto de la casa protegido y el escombro fuera el mismo día. Un baño demolido y lleno de escombro paraliza el piso entero.
- Instalación nueva. Agua, desagües, electricidad y ventilación. Todo a la vista, para que se pueda revisar antes de tapar.
- Prueba de presión y de estanqueidad. Se prueba la instalación antes de cerrar la pared. Es el paso que casi nadie enseña y el que evita picar dos veces.
- Impermeabilización. Plato de ducha y encuentros. Se deja curar el tiempo que pide el fabricante, sin acelerar.
- Alicatado y solado. Con el replanteo hecho, para que las piezas cortadas queden donde no se miran.
- Sanitarios, mampara, mueble y grifería.
- Remates, silicona y limpieza. Y una revisión contigo delante, con la llave de paso abierta.
Qué hace que un baño cueste más o menos
Dos baños del mismo tamaño pueden ir muy lejos uno del otro en precio. Casi nunca es por los azulejos: es por lo que hay detrás.
Cambiar de sitio el inodoro o la ducha obliga a rehacer pendientes y a veces a levantar suelo. Es la decisión que más mueve el presupuesto de una reforma de baño.
En edificios de los setenta y ochenta de la costa aparecen tuberías de plomo o de hierro y bajantes de fibrocemento. Si sale, se cambia: no tiene sentido conectar lo nuevo a lo que está a punto de fallar.
Una ducha a ras de suelo necesita hueco para la pendiente del desagüe. Cuando no lo hay, se resuelve con un plato extraplano o levantando el pavimento, y eso cambia el trabajo.
El formato del azulejo pesa más que su precio: una pieza de gran formato exige más planitud en la pared y más mano de obra, aunque el metro cuadrado cueste lo mismo.
Por eso el presupuesto sale después de ver el baño, y sale con la partida de cada cosa. Un precio dado por teléfono es un precio que va a cambiar.
Lo que suele salir mal (y cómo se evita)
Casi siempre es la impermeabilización del plato o del encuentro con la pared, hecha con prisa. Se evita respetando los tiempos de curado, que es tiempo que no se ve y no se puede recortar.
Un baño perfecto con la llave detrás del alicatado es una avería futura garantizada. Todas las llaves quedan registrables.
En vivienda de costa, sin extracción de verdad, la pintura y la silicona se pierden en un año. La ventilación se resuelve en la obra, no después.
Es replanteo. Si se empieza a alicatar sin decidir por dónde arranca la pieza entera, las cortadas acaban justo enfrente de la puerta.