- Visita, sin compromisoVamos, vemos y medimos. Comprobamos lo que condiciona el proyecto: bajantes, forjado, instalación existente y cuadro eléctrico. De ahí sale lo que se puede hacer y lo que no.
- Propuesta por escritoPartida a partida, con lo incluido y lo excluido dicho con todas las letras. Si algo depende de una elección tuya, se marca como tal en vez de esconderlo en una cifra global.
- Presupuesto cerradoLo firmado es lo que se paga. Si al abrir aparece algo que no se veía, se para, se te enseña y se te dice lo que cuesta antes de continuar. Tú decides.
- CalendarioFecha de inicio, qué oficio entra cada semana, fecha de entrega. Y las fechas límite en las que necesitamos tus decisiones de material.
- Un solo interlocutorLa misma persona de la primera visita a la última revisión. No vas a explicar tu obra tres veces a tres personas distintas.
- Entrega y repasoRecorremos la obra contigo, se anota lo que haya que rematar y se remata. Después se cierra, no antes.
- Garantía por escritoY una revisión pasados unos meses, que es cuando aparece lo que tiene que aparecer.
Los pagos
Por hitos, marcados en el presupuesto: una parte al empezar y el resto contra avance real de obra. Nunca el total por adelantado, y siempre con factura.